Lucila Christen: “La certificación me permitió pasar de lo artesanal a lo profesional.”

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Lucila Christen

Escrito por Ana Cecilia Alduenda Peña

El 28 de febrero de 2014 entrevisté a Lucila Christen, intérprete y traductora con 40 años de experiencia que logró la primera certificación ISO en traducción e interpretación de Latinoamérica por parte de una entidad certificadora internacional. Maestra normalista de primaria y secundaria en inglés, estudió interpretación y traducción en Berlitz y fue profesora durante 15 años de interpretación y traducción, así como Presidenta del Colegio Mexicano de Intérpretes de 1998 a 2000.

Lucila explica que la ISO 9001 es una norma internacional que se aplica a los sistemas de gestión de calidad (SGC) y que se centra en todos los elementos de administración de calidad con los que una empresa debe contar para tener un sistema efectivo que le permita administrar y mejorar la calidad. Generalmente las normas ISO son para productos y es ahí, en palabras de Lucila, donde residió uno de los desafíos, ya que debió comprobar la calidad en la prestación de servicios de traducción e interpretación.

“Debes comprobar cómo controlas la producción, cómo aseguras las competencias del personal que presta los servicios, debes comprobar el seguimiento del producto, ofrecer indicadores tangibles para medir la continuidad del producto, objetivos de calidad, política de calidad, lineamientos de capacitación del personal”señaló Lucila.

Le tomó dos años certificarse y cuenta que todo surgió a  partir de la idea de Luz Amelia McClellan, ex presidenta del CMIC, para distinguir los servicios profesionales de interpretación de aquellos improvisados. Se pensó que si el CMIC se certificaba como una entidad con ISO, podía hacer una diferencia y ser una entidad calificadora.

Lucila recibió orientación acerca de los procedimientos y requisitos para certificarse y se dio cuenta de que su agencia cumplía con lo necesario ya que desde hacía tiempo utilizaba en sus procesos determinados indicadores, un seguimiento de la calidad, ciertas normas para la calidad, sistemas de capacitación y de control y una evaluación de los servicios prestados elaborada por los  clientes. Solo le faltaban los requerimientos obligatorios de la ISO como tener medidas preventivas y correctivas, seguimiento para producto no conforme, etc.

Al acudir como intérprete a diversos seminarios sobre ISO, Lucila empezó a aplicar parte de lo que aprendía en ellos y, gracias a que mantenía sus registros, esto facilitó mucho su certificación. Por supuesto, los mejoró, estandarizó y formalizó por escrito.

Lucila sostiene que

“esto constituye un proceso de mejora continua que me ha permitido pasar de lo artesanal a lo profesional, ésa es la idea que tenemos en el Colegio Mexicano de Intérpretes de Conferencias: constituirnos como un grupo de auténticos profesionales, creíbles.”

Lucila se certificó hace cuatro años y volvió a certificarse el año pasado; cabe señalar que los primeros 3 años las auditorías internas y externas se realizaban cada 6 meses. La Certificación ISO la ha llevado a una mayor productividad, a delegar con más facilidad porque hay controles que fácilmente se pueden supervisar, a perfeccionarse, a ser más profesional, a tener un proceso de mejora continua que establezca una diferencia y se nota, no solo con ella misma, sino con todo el personal que labora con ella.

“Las condiciones de trabajo son uno de los elementos más importantes al determinar la ISO: que la cabina esté bien colocada, que tenga iluminación, ventilación, visión del orador, ergonomía. Esto parece que no incide en la calidad de la interpretación, pero sí influye mucho”, enfatiza Lucila.

Lucila quiere demostrar que sí se puede crear otro nivel de interpretación para todos. Señala que la tendencia en todo el mundo es hacia la certificación, “no sé si con ISO pero con algún sistema de certificación,  incluso  la AIIC está buscando certificarse en ISO. Uno de los grandes retos de la interpretación en México es la profesionalización, no existe un registro nacional de intérpretes”.

Lucila concluye que “todavía tenemos un largo camino que recorrer para formar un grupo colegiado que regule la profesión y eso solo se logra dejando los egos a un lado y dando lo mejor. Es imperativo en esta época buscar niveles más altos de trabajo, con mejores condiciones, mejores salarios, con más capacitación y actualización, auto-superación por convencimiento propio, se necesita un alto nivel de especialización, pero sobre todo necesitamos humildad, necesitamos formar todos un mismo equipo para empujarnos hacia arriba (elevar el nivel de la interpretación en México)”.

Lucila Christen, una mujer claramente comprometida con su profesión que tuvo la visión de certificarse en ISO y ahora, día tras día, conserva la voluntad y el tesón de mantenerlo.

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2017-06-16T21:07:13+00:00 April 9th, 2014|Posts|1 Comment

One Comment

  1. Flor Montero 10/04/2014 at 2:34 pm - Reply

    Lucila es un ejemplo de superación constante, tanto en lo profesional como en lo personal. ¡Felicidades por todos los logros!

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